Ruta de la Madera. El Almirantazgo Norte

Tierra del Fuego: Rutas Culturales en paisajes extremos

Las Rutas Culturales representan una original iniciativa turística a nivel internacional, ya que ofrecen una atractiva interpretación del territorio de Tierra del Fuego a un número controlado de visitantes, los turistas de intereses especiales.

Este nuevo frente turístico, está plasmado en un conjunto de cuatro Rutas Culturales, cuyas narrativas se han seleccionado como ejemplos representativos de las características e historias de este territorio. Son el punto de partida para un desarrollo económico sostenible y respetuoso con sus recursos naturales y culturales. Las Rutas Culturales son:

  • Ruta Selknam. Territorios de caza y fuego
  • Ruta de las Estancias. La ocupación ovejera
  • Ruta de la Madera. El Almirantazgo Norte
  • Ruta de los Humedales. Las aves y las aguas

¡Bienvenidos! ¡Los invitamos a conocer y explorar Tierra del Fuego!

Las Rutas Culturales en Tierra del Fuego, situadas en el extremo sur del mundo, son el resultado de un proceso compartido entre las autoridades, los actores y  operadores locales; en donde el viajero experimenta nuevas vivencias basadas principalmente en su relación con la naturaleza y la cultura; la oportunidad de disfrutar de la magia inexplorada del territorio y de sus paisajes, por sobre la afluencia masiva de turistas.

Constituyen una iniciativa sustentable y con alto valor agregado del territorio fueguino, por lo que apuesta por una frecuencia equilibrada de visitantes, a los que se les ofrece un llamativo sistema de circuitos enlazados más que una simple secuencia lineal de recorridos. Una invitación a revivir el espíritu explorador del visitante.

Tierra del Fuego es un territorio posicionado en el imaginario cultural de occidente, el que ha sido activado por el ser humano a través de hechos sociales, económicos y materiales, adquiriendo así valores estéticos y culturales, entrelazando su historia y geografía bajo la forma de cinco estratos superpuestos, sobre los que se dibujan las llamadas Rutas Culturales que aquí se presentan.

Estos estratos le han dado la fisonomía que hoy conocemos. Están relacionados con el estatuto jurídico de Tierra del Fuego; sus características político-administrativas y geográfico-ambientales; el conjunto de narraciones y cartografías que nos han legado los navegantes, viajeros y científicos europeos; la historia de los aborígenes que la poblaron; y su posterior colonización económica. Cada Ruta, aunque sea específica, puede ser combinada con otra en ciertos tramos de concurrencia, conformando Rutas de mayor espesor, ya que es allí donde los hechos destacados de la geografía coinciden con acontecimientos históricos y sociales relevantes, creando de esta manera zonas con mayor peso cultural e intensidad territorial para el turista de intereses especiales.

El primer estrato está relacionado con el estatuto jurídico especial de Magallanes como zona extrema. En este sentido, Tierra del Fuego es una isla que se caracteriza por su alto nivel de aislamiento respecto del resto de Chile, con una población escasa y bastante dispersa, lo que brinda al viajero la posibilidad insertarse en amplias zonas con carácter casi virgen, espacios originales, primitivos y puros, los que seducen por su naturaleza ancestral sin cambios sustantivos hasta la fecha.

Por otro lado, la Isla posee un bajo nivel de accesibilidad y de cobertura de servicios públicos; presenta escaso desarrollo socio-económico; y tiene carencias en infraestructura vial, portuaria, aeroportuaria y de telecomunicaciones. Estas características, si bien dificultan la conectividad de la población y las actividades turísticas masivas, favorecen en cambio la experiencia de conocer la isla más grande al sur del continente americano, fomentando así el turismo de intereses especiales.

El segundo estrato tiene que ver con las particularidades geográficas y ambientales extremas de Tierra del Fuego, dada su posición al sur del paralelo 52°, las que determinan un territorio intenso, amplio, remoto y complejo, que ostenta un clima muy singular, definido por fuertes vientos, el soleamiento escaso y oblicuo, la presencia constante de lluvia y nieve, con cielos siempre cambiantes que permiten retratar un paisaje nuevo a cada minuto: las cuatro estaciones en un día.

Sus cualidades de excepcional belleza se ven reflejadas en un territorio que posee amplias llanuras centrales, con cierto relieve, las que dan lugar hacia el sur a la presencia de unos desmembrados Andes patagónicos, con el nombre de cordillera Darwin, que emergen, exclusivamente en esta zona del continente, en dirección oriente-poniente.

Los paisajes extremos que ofrece esta nueva oferta turística están conformados por una geografía en la que conviven lagos y cordilleras, glaciares y praderas, bosques y estrellas, con crepúsculos prolongados y sombras muy largas. Al mismo tiempo, el contorno de sus costas es generoso por donde se le mire ya que es rico en bahías, fiordos, canales, senos, cabos y ventisqueros.

Se pueden visitar lugares tan significativos como el humedal de bahía Lomas —declarado sitio Ramsar—; o  las praderas ventosas del norte de la Isla, las tierras bajas situadas entre bahía Inútil y bahía San Sebastián; el sitio arqueológico Tres Arroyos –Monte  de los Onas— y la sierra Carmen Sylva; los grandes cuerpos de agua del lago Blanco y lago Lynch; los bosques de lenga; el cordón de La Paciencia y el cerro Diamante; la falla geográfica compuesta por el seno Almirantazgo, el río Azopardo y el lago Fagnano; la bahía Yendegaia, por nombrar algunos de sus atractivos naturales.

El tercer estrato está ligado al conjunto de narraciones y cartografías compuestas por los navegantes, viajeros y científicos europeos, quienes desde Pigafetta a Darwin, desde Sarmiento de Gamboa a Gusinde, exploraron la Tierra del Fuego a partir del descubrimiento del Estrecho de Magallanes en 1520, proporcionando un vasto legado de representaciones y testimonios. La cartografía contiene piezas arcaicas, como el sector del Planisferio denominado Padrón Real de Turín de 1523, y planos modernos, como el plano de Tierra del Fuego impreso por F. De Agostini en 1959. Incluye, entre otros, los mapas de Santa Cruz (1540), Van Spilbergen (1614), Arellano (1619), Gerritz (1622), Keer (1645), Gotha (1887). Todos ellos han sido la inspiración para la generación de una cartografía digital contemporánea, desarrollada en el marco de esta iniciativa (2010 un producto nuevo que permite recorrer el territorio con seguridad y tranquilidad, apoyado en las últimas tecnologías de información y posicionamiento geográfico (SIG y GPS).

El cuarto estrato está relacionado con la rica cultura aborigen de los selknam, también llamados onas, asentada en Tierra del Fuego desde hace unos 110 siglos. El dominio de su territorio estuvo asociado con la institución del háruwen. Ésta destinaba a cada grupo familiar la explotación exclusiva de ciertas áreas muy bien demarcadas, cuyos límites exigían una estricta observancia, ya que su violación era causa de luchas entre linajes. Los selknam gozaban de ritos y tradiciones como el hain, su principal ceremonia destinada a la iniciación de los jóvenes, en la que se representaban los antepasados, los que al morir escogían transformarse en determinado elemento del territorio, dando forma a la tierra y el universo.

Para llevarla a cabo, los varones se recluían durante algún tiempo en la choza ceremonial, donde pintaban sus cuerpos y se cubrían la cabeza con grandes máscaras, convirtiendo sus anatomías en la encarnación de un conjunto de seres míticos, similar a una representación teatral de la actualidad, en la cual los diversos espíritus animaban una historia ancestral y sagrada. Entre otras pruebas, los candidatos debían enfrentar una cacería, la que se extendía por varios días, estimulando el coraje, la resistencia física, el manejo del arco y la flecha, la protección de las tormentas, el desciframiento de los rastros y la persecución de los animales de caza.

Por último, el quinto estrato se relaciona con el conjunto de asentamientos humanos que datan de fines del siglo XIX, los que surgen a raíz de la colonización económica y su consiguiente ocupación productiva, basada en la explotación de los recursos naturales de la Isla. Esta capa que vincula naturaleza, historia y patrimonio, agrega valor al paisaje natural conformando un paisaje cultural extremo.

En Punta Arenas, hacia 1880, los gobiernos chilenos de los presidentes Santa María y Balmaceda convocaron a inversionistas y empresas a postular al proceso de concesiones de tierras destinadas al desarrollo de la ganadería lanar en la Isla. Estas concesiones dieron lugar a la primera ordenación del territorio, basada en la distribución de cinco enormes estancias, definidas como asentamientos rurales, formados por cascos, secciones, puestos, caminos y pequeños puertos. Las principales estancias son: Gente Grande (1885); Springhill (1890); Caleta Josefina (1894); San Sebastián (1895); Bahía Felipe (1896); Cameron (1904); y Vicuña (1915).

En la bahía de Porvenir se fundó en 1894 la ciudad del mismo nombre, capital de la Tierra del Fuego chilena, creada con el propósito de dotar de una cabeza política y administrativa a la Isla, con el fin de afianzar la soberanía después del tratado de límites con Argentina de 1881. En un comienzo nació como campamento minero y luego se consolidó como centro de servicios y comercio, asociado con las nuevas actividades productivas de la ganadería ovina.

Asimismo, en la costa sur occidental fueguina se desarrollaron explotaciones forestales que abastecieron de madera a parte importante de la Patagonia. Destaca la instalación de Puerto Yartou, la que fue creada en 1908 por Alberto Baeriswyl Pittet, hijo de inmigrantes suizos. Su fundador inauguró la industria maderera en la zona, instalándose también otros asentamientos a lo largo del canal Whiteside y del seno Almirantazgo en Puerto Arturo, Puerto Cóndor, La Paciencia y Bahía Jackson.

Por último, hacia 1958, fue construido el company town de Cerro Sombrero, un establecimiento industrial, administrativo y residencial, a cargo de la Empresa Nacional del Petróleo (Enap), con el fin de establecer un asentamiento que facilitara la explotación de los hidrocarburos en Tierra del Fuego y en la cuenca del estrecho de Magallanes. Los principales enclaves petrolíferos en la Isla son: Manantiales (1945), Puerto Percy (1950), Cerro Sombrero (1958) y Cullen (1962).

 

Introducción

La “Ruta de la Madera. El Almirantazgo Norte” presenta un área que ha sido asiento de establecimientos de explotación forestal, como es el caso de Puerto Yartou –antiguo asentamiento maderero y actual sede del Museo Alberto Baeriswyl Pittet (MABP Patagonia)–, Puerto Cóndor, Puerto Arturo, bahía Jackson y La Paciencia.

Por su parte, en las cercanías de Puerto Yartou está situada la Aldea Ecológica de Tierra del Fuego, reciente emprendimiento turístico donde es posible alojar y programar excursiones por mar, hacia los glaciares del área, y por tierra, a río Cóndor, famoso por la calidad y abundancia de su pesca. La Ruta se presenta en forma de líneas y puntos de interés específico que abarcan principalmente la zona costera de la Isla desde la bahía Inútil al sur, incluyendo el canal Whiteside y la costa nororiental del seno Almirantazgo.

Para ingresar a esta ruta, el turista puede hacerlo desde Punta Arenas, cruzando el Estrecho de Magallanes a Porvenir, para continuar por tierra hacia el sur bordeando la bahía Inútil; o desde Argentina a través del Paso Río Bellavista. El circuito marítimo incluye la navegación desde Punta Arenas o Porvenir hacia el sur, con posibilidad de recalada en Puerto Yartou y Caleta María, previo permiso de la autoridad marítima. La viabilidad logística incluye provisiones en Timaukel o Porvenir y la infraestructura es buena hasta Timaukel, con caminos de tierra habilitados sin mayores problemas entre los meses de octubre y abril. Desde Timaukel al sur el camino requiere la utilización de vehículos con doble tracción y conductores expertos. Para acceder por tierra a los puntos al fondo del seno Almirantazgo, el acceso vehicular está limitado a la ruta de penetración Vicuña-Yendegaia, desde la que se puede continuar por sendas sin señalización que discurren en los valles de la Paciencia y del río Azopardo.

***

Aserradero Puerto Yartou
Puerto Yartou se encuentra aproximadamente a 200 km al sur del puerto de Porvenir, en la provincia de Timaukel, Tierra del Fuego. Allí fue situado el aserradero industrial más austral del mundo, fundado en 1908 por Alberto Baeriswyl Pittet, hijo de inmigrantes suizos. Su fundador inauguró la actividad económica de la explotación maderera a escala industrial en la región de Magallanes. A pesar del aislamiento geográfico y las condiciones climáticas severas, en poco tiempo Puerto Yartou llegó a ser un centro productivo dinámico que aportó crecimiento económico y tecnología a la zona sur de la Patagonia. Fueron levantadas alrededor de 80 viviendas, droguería, tienda, instalaciones industriales, dos muelles, luz eléctrica y teléfono. De acuerdo con el historiador Mateo Martinic, existió además un sistema ferroviario de trocha angosta y tiro animal, tipo Decauville, para el movimiento interno de cargas. En el asentamiento vivían cerca de 500 personas.

A raíz de la crisis económica de 1929, y cuando se terminó la posibilidad de exportar madera a la Patagonia argentina, de la cual este establecimiento era un importante proveedor, fue decayendo el negocio maderero de la región y de Puerto Yartou. Como consecuencia de ello, durante más de 70 años las construcciones se fueron deteriorando progresivamente, quedando en la actualidad sólo la Casa de Administración con su estructura intacta y su volumetría original. Su existencia es testimonio fundamental y altamente ilustrativo de un importante capítulo de la colonización y el desarrollo económico de la región de Magallanes, el que hoy afortunadamente está disponible para ser visitado por los viajeros y exploradores que buscan conocer estos rincones del mundo.

 

Museo Alberto Baeriswyl Pittet (MABP Patagonia)
En 2010 se llevó adelante una iniciativa de restauración de la Casa de Administración, gracias al aporte del gobierno suizo y del Estado de Chile, que apoyaron la rehabilitación de estas instalaciones en homenaje al pionero Baeriswyl con el propósito de organizar allí un museo de sitio, para rescatar este lugar histórico de enorme potencial turístico, visto el aumento de turistas europeos y norteamericanos a la Patagonia y el creciente interés en el destino a Tierra del Fuego. En su segunda etapa (2011), la iniciativa busca equiparlo y convertirlo en un museo de sitio.

La restauración del edificio fue inaugurada en noviembre de 2010 con motivo de las celebraciones del Bicentenario de Chile, mientras que el museo estará completamente equipado con todas sus salas en abril de 2012. Sin embargo, ya desde la temporada primavera-verano de 2011 ha sido posible recibir los primeros visitantes en el museo y en Puerto Yartou, con la invitación a explorar estos hermosos parajes en los confines del mundo. Desde su inicio, la idea ha sido fomentar un turismo sustentable en torno al museo, basado en los conceptos de turismo cultural y ecomuseo, por lo que es indispensable proteger y mantener el entorno natural existente, agregándole valor al vincular el territorio con los aspectos históricos que son parte de su identidad.

En el museo se exhibirán antecedentes sobre la inmigración suiza a Magallanes y sobre el desarrollo de la industria maderera en la región. Además, existirá un espacio que permitirá a los magallánicos construir una historia colectiva a partir de relatos individuales, árboles genealógicos, fotografías, objetos y otras diferentes maneras de expresar un pasado familiar. La consigna de este museo de sitio “Ilumina tu pasado para ver tu presente”, refleja con toda claridad los valores que lo inspiran y da sentido a la propuesta de rescatar los patrimonios familiares a tiempo, con el propósito de ser preservados para las generaciones futuras.

Por otro lado, MABP Patagonia permitirá fortalecer el turismo en uno de los territorios más australes del país, siendo un punto clave para el desarrollo complementario de otras actividades turísticas como la pesca deportiva, la observación de la flora y la fauna autóctona o la navegación.

A su vez, el museo representa el cambio de paradigma en la explotación de los recursos naturales, que se hace sentir cada vez más en la Patagonia, y en particular en Tierra del Fuego, según el cual se pasa desde los complejos industriales para la explotación de madera hacia la protección de los bosques y ecosistemas asociados, aprovechando la riqueza del recurso natural en un nuevo sentido, ambientalmente más amigable con el entorno, atrayendo y fomentando el turismo cultural y de naturaleza en la zona.
La casa de administración del aserradero Puerto Yartou está ubicada en un paraje costero de gran belleza, al cual se llega después de un largo viaje, ya sea por mar o por tierra. Al arribar al lugar, los visitantes están empapado del ambiente de Tierra del Fuego: su luz, el color de sus pastos, bosques y aguas, sus cielos y sus vientos, sus animales y su geografía. Se encontrarán con el entorno único del lugar, a la vez que con los vestigios de las actividades históricas de la explotación forestal –como el instrumental y la maquinaria para la actividad maderera– articulados con senderos que incluyen la observación de la flora y fauna, entre ellos una colonia de pingüinos magallánicos. La casa-museo, hecha para pasar largos inviernos y para sostenerse como un pequeño lugar contenido y cálido, es el lugar ideal para contemplar el paisaje o salir a recorrer los parajes abiertos y la naturaleza salvaje de la Isla con sus fuertes vientos y todo su patrimonio natural, histórico y cultural.

Al ingresar, una pequeña salita permite olvidarse de los abrigos, impermeables o botas que determinan la diferencia entre el exterior y el interior: la doble puerta permite mantener el calor interior, mientras los ventanales dejan que la luz natural bañe todos sus rincones. Una parte importante de la casa estará dedicada a la historia de la colonización suiza en el extremo austral del mundo. La museografía propone una mezcla interesante entre las remembranzas de época –mediante el mobiliario y los objetos– e ilustraciones, textos y multimedia que guían el relato que el museo ofrece a los visitantes, lo que permite establecer un diálogo entre lo histórico y lo contemporáneo. Se podrá visitar la sala dedicada a la arquitectura regional; la sala-galería donde un gran ventanal y una salamandra conviven con la exhibición de objetos de antiguos colonos; la sala fundador –antiguo dormitorio principal– dedicada al pionero y su familia; otras salas dedicadas a describir el sitio industrial y el proceso productivo –desde la selección y corte de la madera hasta su traslado y embarque–; todo ello relevando las difíciles condiciones en que se instaló este asentamiento maderero que pueden palparse hasta hoy.

Otras áreas del museo de sitio se habilitarán para recibir huéspedes, los que podrán vivir la experiencia de habitar en esta construcción centenaria, utilizando por ejemplo, el antiguo comedor para una cena, dispuesto tal como aparece en las fotografías históricas. El Museo favorecerá la integración general del turismo internacional en la zona de Tierra del Fuego, con el mejoramiento de las infraestructuras viales, la implementación de rutas turísticas complementarias que integren diferentes accesos por mar o tierra y su promoción en el extranjero.

 

Aldea Ecológica Tierra del Fuego
Cuando el viajero se dirige al sur de Tierra del Fuego, donde ya se avista la cordillera Darwin y se abandona la característica estepa fueguina para adentrarse en una zona de bosques casi vírgenes, se encuentra la Aldea Ecológica Tierra del Fuego.

Enclavada en un lugar de exuberante belleza, frente a los glaciares del seno Almirantazgo, a 8 km de Puerto Yartou y cerca de 200 km del puerto de Porvenir, surgió en 2008 esta iniciativa pionera, para la construcción de un nuevo referente turístico, conformado por un conjunto de 300 sitios que buscan fundar una nueva localidad en el sur de la Isla. A la fecha, entusiastas colonos del siglo XXI han convertido esta aldea en su lugar de descanso y de contacto con la naturaleza indomada.

En la Aldea Tierra del Fuego están permitidas construcciones únicamente de madera, de no más de diez metros de altura y que utilicen sistemas de energía eólicos o solares, así como sistemas bacterianos para el tratamiento de aguas. Ya se ha construido el Complejo Turístico Rancho Río Cóndor y Rancho Calavera donde se observa una espléndida cabaña que se yergue contigua al río del mismo nombre, ambas habilitadas al turismo, previa coordinación. Por otra parte, está prohibido cazar o utilizar armas de fuego y se emplea la pesca con devolución, también conocida como “pesca deportiva”.

Desde la Aldea Tierra del Fuego salen embarcaciones con expedicionarios, científicos y viajeros que recorren el sector cordillerano o visitan los glaciares Marinelli, Broker y Parry, atraídos por la fascinante fauna que se puede observar en el sector: pingüinos, elefantes marinos y ballenas jorobadas.

Otro de sus atractivos más notables, siguiendo al sur de Puerto Yartou por la costa del canal Whiteside, es uno de los antiguos muelles que sirvieron de embarcadero a los aborígenes selknam para su traslado a la Misión Salesiana San Rafael, en isla Dawson. Más adelante, es posible ver una pingüinera separada de la tierra por un canal de apenas 30 m.

 

Puerto Cóndor
Puerto Cóndor está situado a cerca de 220 km al sur de Porvenir, en la desembocadura del río del mismo nombre sobre el canal Whiteside, a la entrada del seno Almirantazgo, en el lugar conocido como bahía San Felipe. El río es pedregoso y de tamaño medio, considerando que drena una hoya hidrográfica de más de 500 km2, con un caudal de salida de 0,38 m3 por segundo. En ciertos sectores se formaron hondos pozones de tres a cuatro metros de profundidad, aptos para la pesca de salmones de gran tamaño.
Inicialmente conocido como “Puerto Sofía”, asociado a la mina de carbón “Arturo Prat”, fundada en 1897 por la “Sociedad Carbonífera de Tierra del Fuego”; permitió el reconocimiento de los terrenos litorales del seno Almirantazgo y el posterior desarrollo de la actividad maderera en la zona.

 

Puerto Arturo
Puerto Arturo está situado cerca de 225 km al sur del puerto de Porvenir, en la comuna de Timaukel, en la bahía de la punta Karukinka. En este lugar, la Sociedad Anónima Ganadera y Comercial Menéndez Behety subarrendó la propiedad a la Sociedad Industrial y Ganadera de Magallanes, la que inició en 1918 importantes actividades estancieras y de aserradero de madera, con fuertes inversiones en construcciones, equipos, maquinarias y hacienda vacuna, al igual que lanar y caballar. Posee un total de 10 edificaciones en completo abandono.

 

La Paciencia y Jackson
Ambos se se sitúan al final del seno Almirantazgo. La Paciencia, fundado por capitales de la sociedad Menendez-Behety, fue uno de los más grandes aserraderos en las costas de Tierra del Fuego –Junto a Puerto Yartou y Puerto Arturo—y el más austral de la Isla. En conjunto abastecieron a parte importante de Magallanes.
Jackson en cambio fue una instalación menor en la bahía del mismo nombre, fundada por la familia Marcou, otro de los nombres recurrentes en el emprendimiento industrial de la región.
Por su localización costera la forma lógica de acceso a ellos es por via marítima, sin embargo es posible llegar a ellos por tierra a través de dos senderos de treking habilitados por el Parque Karukinka que recorren respectivamente los valles de La Paciencia y del río Azopardo.

 

Bibliografía Recomendada

LIBROS

AAVV: 12 Miradas sobre Selknam, Yaganes y Kawesqar. Editado por Carolina Odone y Meter Manson. Santiago, Taller Experimental Cuerpos Pintados Ltda., 2003.

BAERISWYL, Dante: Arquitectura en Punta Arenas. Casas de madera. Punta Arenas, Ed. Hielos Antárticos Ltda., 2003.

BENAVIDES, Juan y otros: Las estancias magallánicas. Santiago, Ed. Universitaria, 1999.

BORRERO, Luís Alberto: Los selk`nam (onas): su evolución cultural. Colección Desde Sudamérica, primera edición, mayo 1991.

BRAUN MENÉNDEZ, Armando: Pequeña historia magallánica. Buenos Aires, Ed. Francisco de Aguirre, 1937.

CAMPOS MENENDEZ, Enrique: Los Pioneros (Tres tomos). Santiago, Ed. Salesianos, 1983.

CHAPMAN, Anne: Los Selk`Nam, La Vida De Los Onas. Buenos Aires, Emece Editores, 1986.

CHAPMAN, Anne: Culturas tradicionales de la Patagonia. Hain. Ceremonia de iniciación Selknam. Santiago, Taller Experimental Cuerpos Pintados Ltda., 2003.

CHATWIN, Bruce: Patagonia. Bogotá, Ed. Norma, 1978.

CHATWIN, Bruce, THEROUX, Paul: Retorno a la Patagonia. Madrid, Ed. Anaya, 1997.

COLOANE, Francisco: Cuentos Escogidos. Madrid, Ollero & Ramos Editores, 1999.

DARWIN, Charles: Darwin en Chile (1832-1835). Santiago, Ed. Universitaria, 1996.

DE AGOSTINI, Alberto: Andes patagónicos. Viajes de exploración a la Cordillera patagónica austral. Segunda edición aumentada y corregida. Buenos Aires, 1945.

DE AGOSTINI, Alberto: Treinta años en Tierra del Fuego. Buenos Aires, Ed. Pevser, 1955.

FERNÁNDEZ, Julio, SUBIABRE, José Luis: Historia urbana y arquitectura de Porvenir. III Congreso de Historia de Magallanes, Porvenir, Ed. Municipalidad de Porvenir y Forestal Russfin, 1994.

GUSINDE, Martín: Culturas tradicionales de la Patagonia. Espíritus. Cuerpos Pintados Selknam. Fotografías de Matín Gusinde.  Santiago, Taller Experimental Cuerpos Pintados Ltda., 2003.

GUSINDE, Martín: Los Indios de Tierra del Fuego. Buenos Aires, CAEA, 1982.

GUSINDE, Martín: Expedición a la Tierra del Fuego. Santiago, Ed. Universitaria, 2003.

IPARRAGUIRRE, Silvia: La Tierra del Fuego. Buenos Aires, Ed. Alfaguara, 1998.

LOTHROP, Samuel: The indians of Tierra del Fuego. New York Museum. The American Indians, vol X, 1928.

MANNS, Patricio: El corazón a contraluz. Buenos Aires, Emece Editores, 1996.

MARTINIC, Mateo: Cartografía Magallánica, 1523-1945. Punta Arenas, Impresos Vanic Ltda., 1999.

MARTINIC, Mateo: La Tierra de los Fuegos. Segunda Edición revisada y aumentada. Punta Arenas, La Prensa Austral, 2009.

MASSONE Mauricio: Cultura Selk`nam (Ona). Santiago, Serie El Patrimonio Cultural Chileno, 1982.

RIVEROS, Juan Pablo: De la Tierra sin Fuegos. Concepción, Cosmigonon Editores, 2001.

 

ARTÍCULOS EN REVISTAS

BENAVIDES, Juan: Conjuntos arquitectónicos en la Patagonia, Las Estancias Magallánicas. EN: Revista CA N° 64.

HECHT, Romy: Cartografías Arquitectónicas: Visiones del Territorio de Magallanes. EN: Revista CA, Nº 96, 1999, Págs. 25-29.

HECHT, Romy: Trazado, Paisaje y Territorio: Cerro Sombrero y la Arquitectura del Petróleo en Magallanes. EN: Revista ARQ, Nº 51, 2002, Págs. 64-67.

MARTIC MILICEVI, Antonio: Breve historia de un minero aurífero (Memorias). Introducción, Conclusión y Notas por Mateo Martinic.  EN: Anales del Instituto de la Patagonia, Vol. 30, Punta Arenas, 2002, pp 212-233.

MARTINIC, Mateo: Drake y el descubrimiento de la insularidad fueguina. La evidencia cartográfica.  EN: Anales del Instituto de la Patagonia, vol. 26, Punta Arenas, 1998; pp 5-22.

PRIETO, Alfredo: Los selknam: una sociedad satisfecha.  EN: Anales del Instituto de la Patagonia, vol. 15, Punta Arenas, 1984, pp 71-79.

MASSONE, Mauricio; JACKSON, Donald; PRIETO, Alfredo: Perspectiva arqueológica de los Selk`nam. Santiago, Centro de Investigaciones Diego Barros Arana, Proyecto Fondecyt, 1993.

 

MATERIAL AUDIOVISUAL

AYLWIN, Christian: Nosotros somos los selknam [documental] producido por OVO films. 2002. 1 cinta (50 min), son., col., 16 mm.

DINAMARCA, Hernán: Estrecho de Magallanes: (Des) Encuentro de 2 miradas [documental] producido por Hernan Dinamarca. 2004. 1 cinta (60 min), son., col., DVCAM.

YENDEGAIA Un santuario del fin del mundo [video] producido por Fundación YENDEGAIA.

CANALES al SUR del Estrecho de Magallanes [documental] producido por Video 80 Producciones, Punta Arenas, Chile. 2004. 1 DVD, son., col.

KIEPJA, Lola: HAIN 34 cantos selknam [grabación] grabado por Anne Chapman en 1966. 2002. 1 DVD.

SELKNAM [documental] en serie Pueblos Originarios producido por TVN.

COLONO en Tierra del Fuego [documental] en serie Al Sur del Mundo producido por TVN.

La TIERRA de los Fuegos [documental] en serie Al Sur del Mundo producido por TVN.

DE AGOSTINI, Alberto María. Terre Magellaniche. [documental] producido por Alberto De Agostini. Italia, 1918. (106 min), 35mm.

DESCARGAS:

Brochure Ruta Madera.pdf
Mapa Ruta Madera.pdf
Descargar Google Earth (gratuito)
Mapa Ruta Madera.kmz (para Google Earth)

Instrucciones

Para descargar las Rutas Culturales de Tierra del Fuego sigue estas instrucciones:

1. Descarga la aplicación gratuita Google Earth y guárdala en tus aplicaciones

2. Descarga la ruta de tu preferencia con la extensión .kmz en el sector “Bajar Mapas”

3. Una vez que descargues el archivo .kmz tu sistema te pedirá escojas con que programa abrirlo. Debes seleccionar Google Earth y podrás ver y recorrer en detalle las rutas culturales de Tierra del Fuego Chile.

Una opción más sencilla es descargar la extensión .pdf para lo que sólo necesitas contar con Acrobat Reader.

Deja un comentario